“Orientalismo” Edward Said

El Libro Orientalismo se editó por primera vez en 1978 por el autor palestino E.W. Said (1935-2003). Nacido en Jerusalén, bajo el dominio británico, fue criado en el círculo de una familia anglicana acomodada. A los catorce años al iniciarse la primera guerra árabe –israelí,  abandonó Israel trasladándose junto a sus padres a EEUU donde comenzó una vida como exiliado formándose posteriormente en universidades de Princeton y Harvard. Además de crítico, teórico, literario y amante de la música fue activista palestino-estadounidense y es considerado como el fundador de las teorías postcoloniales.

Según el propio autor dos fueron las causas que le hicieron escribir Orientalismo, por un lado la guerra árabe-israelí de 1972 y por otro el por qué miramos el arte, la literatura y en general la cultura de Oriente como una experiencia que poco tiene que ver con la realidad. Su metodología está basada en el estilo del propio M. Foucault como es el uso de la oratoria y estilo narrativo de diversos autores además de ejemplos de distintas circunstancias históricas y sociales. Como son: la visión corpórea y vitalista de Flaubert, o la independiente visión de Nerval, ambas idealizadas desde lo personal no desde lo estético; la restauración oriental de Chateaubriand o el paternalismo de Lamartine e incluso la contemplación científica de Lane.

Edward W. Said se pregunta ¿por qué cuando pensamos en Oriente tenemos una idea preconcebida tanto del tipo de gente como la forma de vivir, lo que ellos creen y cómo lo creen aunque nunca hayamos estado en ese lugar ni hayamos conocido a nadie de allí personalmente? Pues según nos explica el propio autor llegamos a ese conocimiento de forma subjetiva y consciente, como resultado de un proceso que refleja ciertos intereses. Estos intereses son principalmente de dos potencias surgidas en un momento dado en un lugar específico: Europa y EEUU. Ambas potencias observan a los países de oriente medio a través de una lente distorsionada llamada orientalismo, término creado por “conquistadores, administradores, académicos, viajeros, artistas, novelistas y poetas británicos y franceses” (pág. 10) para dar conocimiento del mundo oriental, del Otro, de lo distinto a nosotros creando “estereotipos” provocados una visión generalmente negativa que se genera por  una amenaza hacia lo desconocido que se invade, conquista y se reestructura con ojos Occidentales. Este concepto abarca desde la cultura, hasta el lenguaje, la política, o la religión.

La exterioridad de la representación está siempre gobernada por alguna versión de la perogrullada que dice que si Oriente pudiera representarse a sí mismo, lo haría; pero como no puede, hace el trabajo Occidente y para el pobre Oriente” es decirno pueden representarse a sí mismos, deben ser representados” K. Marx en “El dieciocho brumario de Luis Bonaparte” (pág. 45)

Este orientalismo, dice Said, no siempre ha sido el mismo. En la época de la razón donde el hombre está ávido de sabiduría y se atreve a conocer y a dominar la naturaleza, se lanza a la colonización, al viaje de aventura al exotismo y a la fantasía de Oriente. Al volver a sus países, ingleses y franceses seducidos y fascinados van transformando poco a poco la cultura europea desde su visión eurocentrista originando un nuevo e imaginario repleto de estereotipos ajenos a la realidad, haciendo su propia interpretación y convirtiendo el Otro en algo nuevo no real. Esta visión basada en las relaciones de poder entre el dominante y el dominado trastoca la propia historia del Oriente colonizado, se crea una historia lineal, fantástica de Oriente como un espacio en el cual conviven: el árabe, sin distinguir entre indios, sirios, palestinos, egipcios…; la mujer como objeto de deseo, sensual, bellas, calladas, sumisas…y el hombre como un ser limitado, tosco, desprovisto de experiencia, sabiduría o visto simplemente como un objeto deshumanizado. Es un lugar donde no existe la mayoría de edad de la que habla E. Kant pero están los occidentales para: reformarlos y dirigirlos.

Al igual que muestra M Foucault en “Vigilar y Castigar” sobre las condenas, la visión del oriental cambia con el tiempo. El colonizador o dominante a partir de la segunda mitad del siglo XX ya no es Inglaterra y Francia sino EEUU. El árabe musulmán es una figura inmersa en la cultura de EEUU, al que se le presta mucha atención: está en el mundo académico, en la política e incluso en los negocios. EEUU tras la guerra árabe israelí de los años sesenta ha modificado los antiguos estereotipos. A diferencia de la época ilustrada donde la experiencia colonial se convirtió en directa y por largo tiempo, la experiencia colonial por EEUU es indirecta, abstracta y política. Lo que no ha cambiado es la visión del Otro como una amenaza así: en los negocios el árabe es como el abastecedor y controlador del petróleo, en la cultura cinematográfica y en las imágenes el árabe es un hombre deshonesto, terrorista, sangriento, traidor, torturador… y en la política son vistos como propensos a la venganza, inadaptados para la paz, que no tienen concepto de justicia y desconfiados.

Said con este libro logró abrir las teorías sobre como se ve al otro, al desconocido, al que está más allá de las fronteras del poder dominante pero sólo centrado en el mundo oriental. Tenemos que decir que antes de esta visión hubo otros países como son España y Portugal en el siglo XV que se lanzaron a la colonización de otros lugares con resultados similares donde en vez de llamarse “Orientalismo” hablaríamos de un “latinoamericanismo” en general. Hoy en día desde la caída de las Torres Gemelas por un acto terrorista árabe se han acentuado los estereotipos por parte de EEUU llegando a fundamentalismos por ambos bandos, tanto cristiano como oriental provocadas por la amenaza constante.

En relación a la teoría Orientalista de E. W. Said se le puede reprochar que sólo ha sacado a la palestra las ideas preconcebidas que tiene el colonizador sobre el colonizado sin dar ninguna solución al respecto, pero Said aclara en este libro que nunca fue su pretensión: “mi proyecto era estudiar un particular sistema de ideas y, en ningún caso, reemplazarlo por otro nuevo” (pág. 428). A pesar de estar escrito hace más de 30 años su teorías siguen siendo contemporánea porque las relaciones de poder entre dominante y dominado siguen existiendo. Aunque no hay que verla, según dice el autor, como un libro con tintes xenófobos ni nacionalistas sino como un libro que destaca el multiculturalismo, es decir, como una crítica del poder intolerante hacia el Otro que recurre a su entendimiento para evolucionar.

Edward W Said Orientalismo Editorial: Debolsillo (Mondadori) Lugar de Edición: Barcelona Año de Edición: 2013 (5ª Edición) Nº de páginas: 510

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