“Nuestras impurezas”. Trabajar en la frontera.

“Contradicción es mi perfume preferido…”  “…es para el rebelde, crítico, experimental, teórico, la raza y el género alfabetizada, tecno-inteligente, sensible, audaz, híbrido, raro, inmigrante, huérfano, forastero, desterritorializado, robo-chamánico, el
rendimiento o el artista vivo obsesionado con el cruce de fronteras, todo tipo de fronteras en su / su práctica.”

La etapa postcolonial, trae a la nación de origen de Gómez-Peña la libertad política pero un amplio abanico de dudas y diversas problemáticas. Los antiguos conquistadores, la “tierra madre” como se vino a llamar por algunos; pasaron de ser las grandes potencias que habían sido, a establecerse en Europa, y por contagio, en América Latina como “las bárbaras” después del cambio hegemónico de la Gran Guerra. Históricamente, quizá este sea el momento clave en el que hemos de parar nuestra atención pues, no solo afectó a las antiguas potencias que ahora observaban perplejas como su puesto en la escala de poder se veía modificado y, en cierto modo dentro de la vieja Europa ahora ellas ocupaban el puesto que habían hecho ocupar con anterioridad a esos pueblos conquistados; esto es: sufrían una especie de efecto-espejo. También ahora la idea de “tierra madre” se vería trastocada y si bien, estos pueblos colonizados no alcanzaron la libertad total, pues se vieron sometidas a lo que G. MIgnolo vendría en llamar la colonialidad del poder e incluso la colonialidad interna en el caso de México, país de origen de Gómez-Peña, sí llegan a tocar cierta libertad expresiva (por no decirle de expresión) y comienza una dura crítica a aquellos que los habían tratado como a extranjeros en su propia casa, como “al otro”; otro al que analizar, al que investigar, al que “reeducar”, pero nunca otro igual, otro al mismo nivel, incluso después de haber comenzado la era de la globalización. Autores como Dussel reivindican su lugar en una nueva filosofía que no sea deudora de la europea que no los había tenido en cuenta. De este modo, determinados artistas reivindican también su lugar, un lugar que hasta ahora se les había negado tanto desde su país de origen como por el llamado occidentalismo . Este sería el lugar de encuentro de su identidad, como pueblo y como persona independiente de los demás.

Es el caso de Guillermo Gómez-Peña (apodado también el Shamex) que ha encontrado su lugar en la eterna frontera, que no es sino la colaboración que este mismo autor establece a menudo con otros artistas de diferentes nacionalidades y ha ido forjando a lo largo de su vida. La idea que él tiene de sí mismo pero también de sus orígenes culturales y de sus raíces, de donde provienen estas y hacia donde deberían de dirigirse. Hemos de tener en cuenta a Gómez-Peña como lo que podríamos venir a llamar un artista total; pues es artista, poeta, teórico, activista, “mejicano-postnacional”, como el mismo se define. ¿Qué quiere expresar con esto?

Posiblemente, aunque esta idea haya sido pulida a lo largo de una carrera profesional de más de tres décadas; esta autodefinición nos aporte una primera pista sobre el autor. Sus conflictos juveniles con la propia identidad y la emigración temprana hacia Estados Unidos posiblemente forjaron esa ambivalencia tan latente en el autor que él mismo remarca con una estética chicana que parezca salida de un anuncio norteamericano de salsa picante, de una película de Robert Rodríguez en su famoso “Machete” o de un documental occidental sobre el vandalismo latinoamericano. Y, es que no nos encontramos solo ante un artista plástico sino ante un pensador y periodista que ha conocido las dos caras de Occidente y que ha podido utilizar esta idea de ambivalencia de la que nos habla Bhabha en sus escritos para tocar nuestros más profundos pensamientos a través de sus obras. Obras como “The two Churches”, en la que a través de dos personajes que encarnan opuestos representados por Guillermo Gómez-Peña y el Reverendo Billy Talen interpretan las dos iglesias del s.XXI, mediante la lectura de provocadores sermones-activistas.Una de las actuales y más impactantes representaciones teatrales del artista en colaboración con un colega norteamericano. No se nos podría mostrar de un modo más claro este proceso de ambivalencia, de pensamiento fronterizo y de hibridación que a través de esta y otras obras del artista, donde los opuestos se atraen y se odian al unísono, donde el activismo político se entremezcla con la risa absurda y donde la crítica se convierte en sátira de la postcolonialidad mostrándonos crudamente la realidad de nuestra era de la “globalización”, ahora ya no podremos tener tan claro este último concepto pues, el artista que utiliza su lenguaje corporal y su lenguaje hablado con la agudeza de un líder de masas, plantea la realidad sin explicaciones teóricas y solo a través de la expresión artística nos hace llegar a conclusiones: ha convertido su arte en lo que él mismo ha reconocido hace poco: “un arte para educar”. Esta ambivalencia se encuentra presente en todas sus obras. Quizá podríamos destacar su video performativo “Ritual para recuperar instantáneamente la identidad” (https://www.youtube.com/watch?v=fIfAk-guplA) en el que se presenta como “el otro” hasta el punto de rozar la absurdez estética, haciendo el papel de méxico-americano creado por los EEUU y potenciándolo al doscientos por mil. Regresamos aquí al concepto de Bhabha de que “solo a través del otro construye el sujeto su identidad y localiza su deseo de diferenciarse” pues, si bien el artista recrea la imagen occidentalizada del nativo mexicano al potenciarla y ridiculizarla nos lleva a esa frontera entre el odio y el deseo, ese espacio donde el estereotipo, teorizado por Bhabha, que en este caso sería la imagen del “Chicano” se encuentra frente a frente con su antagónico a través de esta performance a modo de anuncio (americanizado) generando una percepción indeseada y la fuerza del deseo contrario. El error occidental en relación a este estereotipo; que al mismo tiempo que nos atrae, nos produce risa lo aprovecha Gómez-Peña recrea para convertirlo en el reflejo en el espejo que ningún occidental querría ver. Al potenciar la imagen estereotipada que se ha creado del chicano, el autor (de raíces indígenas) se mimetiza con los medios de expresión propiamente occidentalizados y lo reconvierte en un híbrido que el autor ridiculiza hasta límites insospechados. Gómez-Peña utiliza esta imagen envolviéndola en un aura kitsch, exagerada, de estética barroca…haciendo uso de la perspectiva neocolonial para ridiculizar en realidad al colonizador (externo o interno) y no al colonizado. En su faceta activista podríamos encontrar el origen de este tipo de queja sugerente pero impactante en la que hace uso de una estética que se ha venido a denominar neo-punk y que ha recuperado la América Latina actual extendiéndola a todos los ámbitos artísticos con gran rapidez. En este sentido Gómez-Peña es precursor, en el sentido estético pero también en el ideológico, en este ultimo “comparte cartel” con otros pensadores de una nueva era filosófica que está caracterizando a América Latina y a la India como precursores. Es posible que de este surgimiento nazcan ideas paralelas como la de hibridez, enormemente utilizada por este artista en sus obras.
Pionero también en la performance en su país de origen, crea junto con otros compañeros pertenecientes a diversas aéreas culturales, el grupo “La Pocha Nostra” , un proyecto multicultural. No se trata de un grupo cerrado y funciona en cierto modo como lo hicieron determinadas vanguardias, a través de manifiestos que promulgan mediante su página web y como organización sin ánimo de lucro. Es en su plena totalidad un proyecto cultural, no solo artístico. El mismo nombre del grupo constituye un manifiesto en sí mismo, asociado a la Cosa Nostra italiana y sustituyendo su primera palabra por Pocha, adjetivo descalificativo mexicano de significado traidor, en este caso bastardos culturales, este término en sí mismo ya articula la experiencia postnacional mexicana, en su origen despótico asimilándola a la definición de estereotipo aportada por los estudios poscoloniales de H. Bhabha.
Cabe destacar determinados usos estéticos de forma reiterada en este artista polifacético:

La estética steampumpk reconocible en películas como Mad Max, la representación de sí mismo como hombre-chamán (un juego interesante acerca de sus raíces que le ha llegado a ocasionar malentendidos), el uso reiterado de simbología religiosa como la Crucifixión o la Pasión, como es el caso de la obra de portada y otras obras que llevan por título la Pasión, la ambivalencia representativa del sexo o de la raza adquiriendo el artista la condición de mujer y sus compañeras la opuesta a través de elementos materiales asociados al sexo y elementos visuales asociados a la raza ( este tipo de actuaciones, posiblemente por su carácter activista, son habituales en las representaciones con su grupo), el uso de música electrónica (que para el autor generaría cierta aura mística en el ambiente) , la participación activa del espectador es también un punto importante para Gómez-Peña pues, no comprende la labor de la representación artística sin esta labor empática con el espectador( cabe recordar que es un artista performativo).

De esta forma, la obra  a la que el artista vino en llamar “Piedad postcolonial” (como ya se ha mencionado ha creado otras “Piedades”); remarca el carácter chamánico del chicano como él se hace llamar a través de la representación ya tan habitual en el artista de este chamán travestido con el uso de la falda típica de tul negro y los tacones, traspasando su carácter étnico a la mujer que representa en este caso el papel de mártir que se le ha asignado al hombre históricamente a través de la figura de Jesucristo. Este es un proceso visual de hibridación típico como se decía anteriormente para el artista en el que, a través de la ambivalencia, intercambia caracteres hasta mimetizarlos en un nuevo lugar de representación generado por y para la representación y que constituye un nuevo espacio casi real en sí mismo; está creando un nuevo mundo en el que ¿Por qué no? No nos sería tan inútil vivir si lo hubiéramos conocido así, nos está mostrando nuevos lugares de emancipación en los que la nueva historia moderna euro-americana puede extraer sus propias conclusiones. Este caso concreto, perteneciente a la serie “Post-México en X-paña”, nos deja claro con su título la crítica constructiva que se hace de las primeras colonizaciones en territorio americano, como en esta han influenciado las cuestiones de raza, sexo, religión… este tema, habitual en sus intervenciones se convirtió para el artista en representable a través de la fotografía un año antes del desarrollo de esta serie, una vez estableció contacto con el curador de arte canario Orlando Britto Ginorio, que fue la persona que le hizo replantearse el uso de este medio para llegar al espectador pues, hemos de tener en cuenta que tanto Gómez-Peña como su grupo están habituados a la representación performance en diversos lugares y que sus representaciones no siempre son iguales pues, se retroalimentan mutuamente en una simbiosis artista-espectador que genera que cada espectáculo sea único e irrepetible.

Otro habitual del artista, que nos encontramos en esta representación en particular, es el trasvase de razas, cómo la máscara que, posiblemente con un doble sentido convierte a una persona de un tono de piel en un híbrido con el tono diferente lo que nos hace plantearnos de nuevo nuestra realidad. Como chamán que representa parece estar dándonos un mensaje de aviso con el poderoso machete que sostiene en su mano y la cara ladeada que es habitual en él a modo de advertencia, un mensaje de aviso de lo que fue el pasado y lo que será el futuro y las tres X en el cuerpo desnudo de la interprete a la altura del tórax, como si de un cadáver post-autopsia se tratase nos deja la sensación de haber sido vaciada de lo más profundo de sus entrañas; de su ser, de su sentir, posiblemente de su identidad para regresar, como lo hizo Jesucristo en la resurrección con un mismo cuerpo pero con ideas renovadas; en el caso del cristianismo el de la creación de la nueva iglesia y en el de la poscolonialidad la creación de un nuevo modo de pensar el pasado y el futuro que el mismo Gómez-Peña envuelve en un aura casi religiosa y así ha llegado a enunciarlo, el arte y la expresión artística como una suerte de “religión”.

Este artista va pues, “más allá de las disciplinas” como diría Mignolo y a través de la razón subalterna generaría un proceso de emancipación, descolonización en definitiva, pues este artista se encuentra constantemente trabajando en la frontera, tanto en su labor como activista como en el resto de sus polifacéticas vías de comunicación. Se convierte así la labor de Gómez-Peña en una labor educativa, de unión y no de crítica deconstructiva, de identificación y no de camuflaje… Es Gómez-Peña por lo tanto casi un “arqueólogo del saber”, construye a su alrededor un mundo casi foucaltiano del análisis del sujeto/otro al mismo tiempo que se coloca en la posición de artista/antropólogo tan variopinta que lo caracteriza, pudiendo englobarlo en la definición de artista total al modo del Leonardo de la performance.
Cabria destacar dentro su labor de poeta, mediante el uso de elocuentes juegos semióticos muy marcados, su obra “Philosophical Tantrum” donde hace una cruda pero irónica analítica del insider/outsider México-americano utilizando la triple lengua hablada; el spanglish (que podríamos contabilizar como dos lenguas inmersas en una donde el proceso de hibridación ha sido finalizado) y la lengua indígena de la que el autor hace uso como él mismo indica cuando su estado de ánimo roza de tal modo el enfado que se le hace imposible utilizar otro lenguaje, asociando de este modo esta lengua a su identidad más primaria y real, de la que las otras lenguas no serian más que un complemento. Lo mismo podríamos trasladar a los conocimientos o la estética adquirida por los conquistados, el emigrante… a modo de segunda capa de piel, de máscara obligada que uno ha de colocarse y que termina por pertenecer a la propia esencia del sujeto (de ahí que se indique que el proceso de hibridación con la identidad colonial se haya visto concluido en la adquisición de sus lenguas) Este proceso de adaptación, al que Mignolo vendría a llamar alteridad de la modernidad, lo podemos observar dentro de las fronteras nacionales a diario con el proceso de emigración/inmigración que se ha vivido desde la llegada de la globalización y se ha visto potenciado desde la Gran recesión del año 2008, pues así como es aplicable a tierras colonizadas también lo es a las relaciones entre inmigrantes y habitantes de los países que los reciben. Posiblemente, esa “vieja Europa” abra los ojos más hacia este arte en los tiempos en los que nos encontramos y quizás este proceso de hibridación al que Gómez-Peña hace alusión textualmente en sus obras no sea más que otro paso de la modernidad hacia la ansiada globalización y nos ayude a conseguir la quimera de la ruptura de barreras/fronteras. Por el momento, a través de artistas como Gómez-Peña nos ponemos los anteojos del “otro” y nos concatenamos con él haciéndonos uno solo a través de un sentir común y universal que no es sino el del sentimiento de que todos somos seres humanos y que nuestro rol se puede ver modificado en cualquier momento, aunque… ¿es posible que se llegue a esta conclusión desde una perspectiva de antigua colonia que hoy está en una posición diferente a la que le tocó vivir en su momento? ¿Sería posible que este mismo pensamiento se encuentre influenciado por la colonialidad del saber y no sea más que un pensamiento- espejo provocado desde la colonialidad del poder? Probablemente estas preguntas solo tengan respuesta a través de un análisis concienzudo de nuestro propio pensamiento como seres individuales y a posteriori como comunidad y, en esto último, artistas de la vertiente de Gómez-Peña tienen mucho que mostrarnos.

BIBLIOGRAFÍA:

-“El lugar de la cultura”, Homi K. Bhabha -“Transculturación y poscolonialismo en el Caribe”, Landry-Wilfrid Miampika -“Historias locales/diseños globales”, Walter D. Mignolo.
-“Términos críticos de la sociología de la cultura”, Carlos Altamirano. (Lectura tema 6 de la asignatura)
-“Europa, modernidad y eurocentrismo”, Enrique Dussel. (Lectura tema 1 de la asignatura)
-http://www.artpractical.com/feature/interview_with_guillermo_gomez-pena/; entrevista a Guillermo Gómez-Peña
-http://www.pochanostra.com/; pagina web de “La Pocha Nostra”
-http://interculturalpoltergeist.tumblr.com/; blog dedicado al trabajo de Guillermo Gómez-Peña
-Javier Caballero Fotografía Currículo // bb@bybotany.com; información sobre fotógrafo de la obra de portada
-“Pensar la imagen/Pensar con las imágenes”, Aurora Fernández Polanco
-“Bill Viola: repertorio de pasiones”, Yayo Aznar.
(Espacio, Tiempo y Forma, Serie VII, Hª del Arte, t. 17, 2004, págs. 355-373

 

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